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“Tootsie”: Feminismo en los 80

En Cine y Series viernes, 23 de diciembre de 2022

Sergio Ariza

Sergio Ariza

PERFIL

Cuando en el año 2000, apenas 18 años después de su estreno, el American Film Institute (AFI) hizo su lista sobre las 100 grandes comedias del cine estadounidense, Tootsie quedó la segunda, solo por detrás de otra película en la que sus protagonistas se vestían de mujeres, Con faldas y a lo loco, y justo por delante de clásicos como ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú, Annie Hall y Sopa de ganso. Parece que a finales del siglo XX la película de Sidney Pollack gozaba de enorme prestigio, claro que en ese momento el hombre que dominaba Hollywood era Harvey Weinstein, así que habría que ver cómo contemplamos la famosa película de Dustin Hoffman, ahora que cumple 40 años.

En mi opinión personal resiste bien el paso del tiempo, aunque parece evidente que una película sobre un hombre blanco heterosexual que se posiciona como el salvador de los derechos de la mujer no sería tan bien recibida en la actualidad. Pero, considerando que se produjo al inicio de los años 80, podemos decir que su mensaje feminista sigue funcionando (aunque ahora sería acusada, y con razón, de mansplaining).

La cosa es que pudo haber sido mucho peor, una de las historias de las que partió era una en la que un tenista se hace pasar por mujer para poder conseguir victorias más fácilmente. Era una idea de Dustin Hoffman y el dramaturgo Murray Schisgal que se habían basado en el caso real de Renée Richards, sometida a una operación de cambio de sexo en 1975. Estaba claro que aquello no tenía mucho futuro, así que cuando el actor se enteró de que el guionista Don McGuire tenía una historia sobre un actor en paro que consigue un trabajo en una telenovela, tras disfrazarse de mujer, se hizo con los derechos y comenzó a desarrollar la película.

Al final, consiguió como director a Sidney Pollack, un hombre acostumbrado a trabajar con estrellas de Hollywood como Robert Redford, Paul Newman o Barbra Streisand. Pero este decidió cambiar el enfoque, más basado en la comedia burda del primer guión, y buscar algo más real, así que le pasó el boceto a Larry Gelbart para que la transformara diciéndole Estamos en los 80, si un hombre se viste como una mujer, mejor será que salga mejor de todo ello, aunque el guionista de MASH siempre ha declarado que fue idea suya hacer que el protagonista, el actor Michael Dorsey, saliera siendo una mejor persona de todo aquella experiencia, el punto clave de la película. Al final, a pesar de que Hoffman también consiguió que Pollack hiciera el papel de su agente, la relación entre director y estrella fue bastante conflictiva, con bastantes disputas durante el rodaje.

A pesar de sus múltiples peleas, los dos tenían algo en común, el punto de vista para la película. Hoffman dejó claro (incluso en el contrato) que no haría la película a no ser que resultara creíble como mujer, mientras que Pollack no quería hacer una farsa burda para conseguir unas risas sino una película que fuera lo más realista posible. Aquí no había un hombre travestido de mujer, sino un actor dando vida a una, algo con lo que estaba de acuerdo otro genio de la interpretación, y protagonista de la comentada Con faldas y a lo loco, un Jack Lemmon que comentaba entusiasmado que la actuación de Hoffman como Tootsie no era para buscar la risa, sino que era totalmente seria. Eso es lo que hace grande a esta película,  el hecho de dar vida a una mujer consigue que ese insoportable actor del método evoluciones  y se convierta en una mejor persona.

El personaje de Hoffman es al principio de la película una especie de precursor del que interpreta Henry Winkler en la serie de HBO Barry, un actor espléndidamente dotado para su oficio, pero bastante malo en todo lo demás, como demuestra con su trato con el personaje de Teri Garr. Eso sí, algunos de los momentos más divertidos de la película vienen de su interacción con su compañero de piso, brillantemente interpretado por un Bill Murray que también fue propuesto por Hoffman.

Aun así, Tootsie está más cerca de ser una comedia romántica que una nueva versión de Con faldas y a lo loco, y por supuesto está más cerca de las grandes maravillas de finales de los 30 y los 40 como La fiera de mi niña o Bola de fuego que de las películas de Meg Ryan. Ese tono es claramente debido a su director, que se centró en la relación romántica que surge entre Michael/Tootsie y el personaje de Jessica Lange, logrando que primero se conviertan en amigas y, al final, pareja, gracias a otra de las mejores frases de toda la película Fui mejor hombre contigo como mujer que lo que fui nunca con una mujer como hombre.

Es un final en el que se expone la tesis feminista de esta película en la que el propio Hoffman tuvo una revelación al verse como mujer. Una vez consiguió parecer convincente como mujer, el actor pidió al departamento de maquillaje que le hicieran parecer una mujer hermosa, pero el jefe de maquilladores le dijo algo así como que tampoco podía hacer milagros y Hoffman se quedó devastado al darse cuenta de que, a pesar de que Tootsie era una persona de lo más interesante, nunca le habría dirigido la palabra como hombre.

Muchas de esas preocupaciones se ven en la película y en el guion de Gelbart, como ese momento en el que en su audición para el papel en la telenovela, ya como Tootsie, suelta eso de: Sí, creo que sé lo que realmente quieren. Quieren una caricatura asquerosa de una mujer. Para probar algún punto idiota, como que el poder hace a las mujeres masculinas, o que las mujeres masculinas son feas. Bueno, avergüéncense de la mujer que les permite hacer eso… Palabras poderosas, aunque es evidente que lo hubieran sido más si las hubiera pronunciado una mujer.

Y es que puede dar para un interesante debate si su feminismo se sigue sosteniendo en pleno siglo XXI, ya que poner a un hombre a darse cuenta de lo horrible que es la situación de las mujeres y rebelarse contra ello no es probablemente lo más acertado. Incluso así, creo que para los años en los que está rodada, no ha envejecido nada mal y dado el contexto de la época (recordemos que ese mismo año se estrenaron Porky’s o un par de películas de Pajares y Esteso), es casi radical. Y es que no hay que olvidar que puede que la frase más significativa de la película sea la que el personaje de Lange le dice a Tootsie ¿no crees que ser una mujer en los 80 es bastante complicado? Lo increíble es que tanto Michael como Dustin tuvieran que ponerse unos tacones para darse cuenta de ello…

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