Cada verano, los jardines del Palau de la Música vuelven a convertirse en uno de los grandes templos cinematográficos de Valencia. La Filmoteca d’Estiu, organizada por el Institut Valencià de Cultura a través de la Filmoteca Valenciana, celebrará este año una de sus ediciones más ambiciosas, ampliando de manera notable su programación y consolidando una propuesta que combina el gran patrimonio cinematográfico con algunas de las películas más destacadas del último año.
La edición de 2026, que se desarrollará del 31 de julio al 29 de agosto, crece tanto en número de títulos como en diversidad de propuestas. Frente a las doce películas programadas en 2025, este verano podrán verse 17 largometrajes y dos cortometrajes, distribuidos en 26 sesiones nocturnas, todas ellas en el privilegiado entorno de los jardines del Palau de la Música.
Uno de los aspectos más destacados de la programación es la destacada presencia del cine realizado por mujeres. Siete de los largometrajes seleccionados están firmados por directoras, entre ellas dos de las voces valencianas con mayor proyección internacional: Avelina Prat y Elena López Riera, encargadas además de abrir y cerrar el certamen.
La historia y el presente del cine
La programación vuelve a estructurarse en torno a dos ejes principales. Por una parte, el ciclo temático «Un río de cine», concebido con motivo de los veintisiete años que la Filmoteca d’Estiu lleva celebrándose en el antiguo cauce del Turia. Por otra, una selección de algunas de las películas más premiadas y reconocidas estrenadas durante 2025.
El festival arrancará el 31 de julio con Una quinta portuguesa, la delicada película de Avelina Prat, uno de los grandes éxitos del cine español reciente, mientras que la clausura, el 29 de agosto, correrá a cargo de El agua, el debut en el largometraje de Elena López Riera, presentado en la Quincena de Realizadores del Festival de Cannes y convertido ya en una de las obras fundamentales del nuevo cine español.
Un río como hilo conductor
Pocas imágenes resultan tan apropiadas para un cine de verano instalado en el antiguo cauce del Turia como la del río convertido en metáfora cinematográfica. Ese es precisamente el punto de partida de «Un río de cine», un recorrido por casi un siglo de historia del séptimo arte donde el agua funciona tanto como escenario físico como símbolo narrativo.
La selección comienza con una de las grandes obras maestras del cine universal, L’Atalante (1934), de Jean Vigo, considerada todavía hoy una piedra angular del cine moderno y del realismo poético francés.
También estará presente Jean Renoir con El río (1951), una de sus películas más luminosas y contemplativas, donde la ficción convive con el retrato documental de la vida cotidiana a orillas del Ganges.
El Hollywood clásico llegará de la mano de dos títulos imprescindibles. Por un lado, La reina de África, dirigida por John Huston y protagonizada por Katharine Hepburn y Humphrey Bogart, uno de los grandes relatos de aventuras del cine estadounidense. Por otro, La noche del cazador, la única película dirigida por Charles Laughton, cuya atmósfera onírica sigue fascinando siete décadas después.

Una batalla tras otra (Paul Thomas Anderson, 2025).
La programación también reserva espacio para dos de las grandes odiseas fluviales del cine moderno: Aguirre, la cólera de dios, de Werner Herzog, y Apocalypse Now, la monumental revisión del clásico bélico realizada por Francis Ford Coppola, ambas atravesadas por la crítica al colonialismo y al imperialismo mientras convierten el río en un descenso hacia la locura.
El ciclo se completa con dos aproximaciones contemporáneas marcadas por el realismo mágico: El agua, de Elena López Riera, y Estrany riu, de Jaume Claret Muxart, a quien entrevistó EL HYPE con motivo de su participación en el Festival de Tesalónica.
Como novedad, la Filmoteca incorpora además dos cortometrajes valencianos: 3/105, dirigido por Avelina Prat en 2014, y Lleó, el reciente trabajo de Alba Just.
Lo mejor del cine reciente
El segundo gran bloque del festival permitirá recuperar algunas de las películas más relevantes estrenadas en España durante el último año, muchas de ellas con una presencia muy breve en las salas comerciales pese a su extraordinaria acogida en festivales internacionales.
Entre ellas destaca Una batalla tras otra, el esperado regreso de Paul Thomas Anderson, así como Los domingos, de Alauda Ruiz de Azúa, y la nueva película de Jafar Panahi, Un simple accidente.
La programación incorpora además títulos ampliamente reconocidos por la crítica internacional como Grand Tour, del portugués Miguel Gomes; Vermiglio, de Maura Delpero; La luz que imaginamos, de la india Payal Kapadia, a quien entrevistamos cuando estrenó su película en España, y Black Dog, del director chino Guan Hu.

La luz que imaginamos (Payal Pakadia, 2024).
Se trata de una selección que recoge algunas de las películas premiadas en festivales como Cannes, Venecia, San Sebastián o Valladolid y que ocuparon los primeros puestos en las listas anuales de publicaciones tan influyentes como Caimán Cuadernos de Cine, Cahiers du Cinéma, Sight & Sound o Film Comment.
Filmoteca d’Estiu: Mucho más que proyecciones
Como ya es tradición, cada sesión comenzará con un montaje elaborado a partir del archivo de cine doméstico y amateur conservado por la Filmoteca Valenciana. Este año, en consonancia con el ciclo temático, las imágenes recuperadas muestran distintos ríos valencianos —el Turia, el Júcar o el Segura— filmados durante décadas por aficionados con cámaras de 9,5 y Super 8 milímetros.
Se trata de un pequeño prólogo audiovisual que conecta la memoria colectiva con el propio espacio donde hoy se celebra el festival.
Una identidad visual reducida a la esencia
La edición de este año estrena además una nueva imagen gráfica diseñada por el estudio valenciano Democràcia, fundado por Javier y Marta Tortosa.

El cartel apuesta por una solución minimalista en blanco y negro que sintetiza una pantalla cinematográfica mediante una deformación en perspectiva. El resultado elimina cualquier elemento accesorio para quedarse únicamente con la esencia del acto cinematográfico: una pantalla iluminada esperando a que comience la proyección.
El cine de verano como experiencia cultural
Mientras muchas ciudades han visto desaparecer sus tradicionales cines estivales, Valencia continúa reforzando una propuesta que combina patrimonio cinematográfico, cine contemporáneo y recuperación de grandes clásicos en un entorno privilegiado.
La ampliación de la programación, la apuesta por el cine dirigido por mujeres, la incorporación de cortometrajes valencianos y la convivencia entre autores clásicos y contemporáneos convierten esta edición de la Filmoteca d’Estiu en una de las más completas de los últimos años.
Durante un mes, el antiguo cauce del Turia volverá a demostrar que el cine, visto al aire libre y compartido con cientos de espectadores bajo las estrellas, sigue siendo una de las experiencias culturales más difíciles de sustituir.







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