Palmarés 83º Festival de Venecia: «Woman Unknown», León de Oro en un festival que no obvia la Historia

En Cine y Series sábado, 12/09/2026

Eva Peydró

Eva Peydró

PERFIL

La 83.ª edición del Festival de Venecia concluyó con un palmarés difícil de separar de las cuestiones que atravesaron la propia Mostra: la representación de las mujeres, Gaza, la responsabilidad política del cine y una competición en la que varias de las películas más interesantes abordaban, desde lugares muy distintos, las relaciones entre individuo y poder.

El jurado presidido por Maggie Gyllenhaal, e integrado por Kaouther Ben Hania, Daniel Blumberg, Francesco Casetti, Xavier Giannoli, Shahrbanoo Sadat y Johnnie To, otorgó el León de Oro a Kvinde Ukendt (Woman Unknown), de May el-Toukhy. El León de Plata – Gran Premio del Jurado fue para Possible Love, de Lee Chang-dong, mientras que Ilya Khrzhanovsky obtuvo el León de Plata a la mejor dirección por DAU.

Tras la entrega de premios, durante el parlamento que cerró el acto invitándonos a la próxima Mostra —que tendrá lugar del 1 al 11 de septiembre de 2027— una frase pronunciada por el presidente de la Biennale, Pietrangelo Buttafuoco, citando a Giordana Campo, parecía resumir la posición que Venecia había adoptado durante esta edición: «Una mostra non può essere una parentesi elegante mentre fuori la Storia accade» (Un festival no puede ser un paréntesis elegante mientras fuera sucede la Historia).

May el Toukhy Woman Unknown Palmares

May el Toukhy y el equipo de Woman Unknown, ganadora del León de Oro, en la première de la película en el 83º Festival de Venecia.

La frase adquiere especial importancia en un momento en el que los grandes festivales europeos están teniendo que decidir hasta qué punto sus escenarios pueden —o deben— convertirse también en lugares desde los que hablar del mundo. Y en este sentido, la actitud institucional de Venecia ha marcado este año una distancia considerable respecto al clima vivido en la última Berlinale.

No sería exacto afirmar que en Berlín los pronunciamientos políticos estuvieron formalmente prohibidos: de hecho, varios premiados utilizaron la gala de 2026 para denunciar la situación en Gaza y las declaraciones estaban amparadas por la libertad de expresión. Pero las consecuencias fueron reveladoras. Un ministro alemán abandonó la ceremonia durante el discurso del cineasta palestino-sirio Abdallah al-Khatib, la dirección del festival quedó sometida a una intensa presión política, y Tricia Tuttle llegó a enfrentarse a informaciones que apuntaban a su posible destitución. Centenares de profesionales del cine salieron posteriormente en su defensa.

La diferencia, por tanto, no reside tanto en una prohibición como en el marco institucional. Mientras Berlín ha vivido bajo una extraordinaria tensión en torno a los límites del discurso político —una polémica que comenzó ya cuando Wim Wenders, presidente del jurado, afirmó que los cineastas debían mantenerse fuera de la política, en un cambio de actitud respecto al pasado—, Venecia ha permitido que esa relación entre cine e Historia ocupe abiertamente el centro del festival. El propio Wenders matizó precisamente en Venecia aquellas palabras y definió posteriormente el cine como un posible «antídoto» frente a la política.

Woman Unknown

La actriz Mathilde Arcel, mejor actriz en la 83ª Mostra de Venecia, por Woman Unknown (May el-Toukhy, 2026)  © Andrejs Strokins.

Un León de Oro con lectura inevitable

El León de Oro a Woman Unknown puede entenderse desde ese contexto. No era, a nuestro juicio, la mejor película de la competición, pero su victoria resulta especialmente significativa. May el-Toukhy era la única mujer que dirigía en solitario una ficción entre los 21 títulos que aspiraban al León de Oro —NAZA está codirigida por Rachel Szor—, una desproporción que había generado críticas durante el propio festival.

El premio principal llegó además acompañado de la Copa Volpi a la mejor actriz para Mathilde Arcel, en su primer papel protagonista cinematográfico. La doble victoria convirtió Woman Unknown, ambientada en la Dinamarca de posguerra y centrada en una joven cuyo pasado durante la ocupación alemana amenaza la posición social que está a punto de conquistar, en la gran triunfadora de la noche.

Es difícil, sin embargo, no lamentar que Possible Love se quedara un escalón por debajo. El regreso de Lee Chang-dong al largometraje después de ocho años era una de las grandes películas de esta edición y recibió finalmente el León de Plata – Gran Premio del Jurado. Su capacidad para convertir la intimidad de dos matrimonios en una radiografía de la desigualdad de clase, el deseo y el resentimiento merecía incluso más.

El tercer gran reconocimiento de la competición fue para Ilya Khrzhanovsky, distinguido como mejor director por DAU, uno de los proyectos formalmente más ambiciosos de la selección.

Possible Love palmarés

Possible Love (Lee Chang-dong, 2026), Gran Premio del Jurado en el 83º Festival de Venecia.

Gaza, otra vez lejos del León de Oro

Más difícil resulta comprender la posición reservada a NAZA. El documental de Yuval Abraham y Rachel Szor obtuvo el Premio Especial del Jurado, reconocimiento importante pero claramente menor dentro de la jerarquía del palmarés.

Gaza vuelve así a quedarse lejos del León de Oro. El año pasado ya sucedió con The Voice of Hind Rajab, de Kaouther Ben Hania, que acabó recibiendo el Gran Premio del Jurado pese al extraordinario impacto que produjo en el Lido. Este año, con Ben Hania sentada precisamente entre los miembros del jurado, NAZA tampoco alcanzó el máximo reconocimiento.

Y es una lástima porque estamos ante una película extraordinaria. Abraham y Szor construyen a partir de testimonios de miembros de la inteligencia militar israelí una investigación sobre los mecanismos utilizados para seleccionar objetivos en Gaza y sobre la distancia que la tecnología permite establecer entre una decisión y sus consecuencias humanas. El documental fue producido por The Guardian y aborda, entre otras cuestiones, el uso de sistemas asistidos por inteligencia artificial en la designación de objetivos.

En un festival cuyo presidente había recordado que la Mostra no puede convertirse en un elegante paréntesis mientras sucede la Historia, pocas películas respondían de manera tan literal a esa afirmación.

Naza Palmarés

NAZA (Yuval Abraham y Rachel Szor, 2026) Premio Especial del Jurado en el 83º Festival de Venecia.

Malkovich, una Copa Volpi indiscutible

Entre los premios interpretativos, pocas decisiones resultaron tan satisfactorias como la Copa Volpi a John Malkovich por Wild Horse Nine, de Martin McDonagh.

El premio es absolutamente merecido. Malkovich construye uno de los personajes más complejos y memorables de esta edición y confirma hasta qué punto puede resultar formidable cuando encuentra un texto capaz de explotar simultáneamente su inteligencia, su ironía y esa inquietante ambigüedad que siempre ha acompañado sus mejores interpretaciones.

La Copa Volpi lo sitúa además inevitablemente en la conversación de la próxima temporada de premios. Habrá que ver hasta dónde llega su carrera hacia el Óscar, pero resulta difícil imaginar que una interpretación semejante pase inadvertida.

Más lamentable es que Wild Horse Nine no obtuviera ningún otro reconocimiento. La extraordinaria comedia negra política de McDonagh, con uno de los mejores guiones de su director y unos diálogos que escalan hacia el perfección, figuraba entre nuestras favoritas de la competición y habría merecido mayor presencia en el palmarés a consideración de la crítica y los rankings que se publican durante el festival.

John Malkovich

John Malkovich recibió la Copa Volpi al mejor actor en el 83º Festival de Venecia. © Eva Peydró.

Stéphane Brizé, Alba Rohrwacher y el cine social

El premio al mejor guion fue para Stéphane Brizé, Coralie Amédéo y Olivier Gorce por Un bon petit soldat (A Good Little Soldier), otra de las películas abiertamente políticas de la competición.

Brizé vuelve aquí al cine social y anticapitalista que mejor define una parte esencial de su filmografía, acompañado por una Alba Rohrwacher excelente. La escritura evita convertir el conflicto económico en mero telón de fondo y devuelve al trabajo, a la precariedad y a las estructuras de poder su dimensión humana.

El Premio Marcello Mastroianni a la mejor intérprete joven fue para Malou Khebizi por 15/18 (A Place to Heal), de Cédric Kahn. Tras verla en Diamant brut (2024), Khebizi confirma aquí su capacidad con un personaje especialmente difícil: una adolescente con problemas de conducta, emocionalmente inestable y sometida a variaciones constantes de registro. Su credibilidad resulta todavía más notable por la edad de la actriz.

Un bon petit soldat Alba Rohrwacher Palmarés

Alba Rohrwacher en Un bon petit soldat (Stéphane Brizé, 2026), ganadora del Premio al mejor guion en el 83º Festival de Venecia. © Christine Tamlet.

Orizzonti mira hacia Bélgica, Grecia, Camerún e Irán

En Orizzonti, el jurado presidido por Valérie Donzelli concedió el premio a la mejor película a Un détour par Diane (Diane in the Loop), de Ann Sirot y Raphaël Balboni, mientras Jacqueline Lentzou fue reconocida como mejor directora por A Day in the Life of Jo: Chapter Phaedra. El Premio Especial del Jurado fue para La Maison du Vent (House of the Wind), del camerunés Auguste Bernard Kouemo Yanghu.

Esta última obtuvo además el León del Futuro – Premio Luigi De Laurentiis a la mejor ópera prima, convirtiéndose así en una de las grandes revelaciones de las secciones paralelas.

Entre las interpretaciones de Orizzonti destacó el merecido premio a Laleh Marzban por Moragheb (Falling House), de Mohsen Gharaei. Marzban encarna magníficamente a una joven cuyos sueños comienzan a desmoronarse al mismo tiempo que la imagen idealizada de su padre. Para una aspirante a modelo, comprender la realidad de ser mujer en Irán significa descubrir que aquello que sucede fuera de casa también determina inevitablemente lo que ocurre dentro de ella.

Riccardo Scamarcio obtuvo el premio al mejor actor por I figli della scimmia (The Children of the Monkey), cuyo guion, escrito por Tommaso Landucci y Damiano Femfert, recibió asimismo el premio de la sección. El mejor cortometraje fue Quelques instants de bonheur (A Few Moments of Happiness), de Shaden Safieddine Tazi.

15/18. A Place to Heal

Malou Khebizi ganadora del premio Marcello Mastroianni, por 15/18. A place to heal (Cédric Kahn, 2026) © Vitamin Films

Del León del Futuro a Venice Classics

El Armani Beauty Audience Award de Venice Spotlight fue para Eu Contez (I Matter), de Alina Șerban, mientras que el jurado de estudiantes de Venice Classics eligió La lunga notte del ’43, de Florestano Vancini, como mejor película restaurada. 

En Venice Immersive, The Pigeon Ring, de Shixin Tao y Yuqi Zhang, obtuvo el Gran Premio; Out of the Ashes, de Rory Mitchell y Nonny De La Peña, el Premio Especial del Jurado, y Empire at Sea, de Peter Flaherty, el premio a la trayectoria inmersiva.

Un festival dentro de la Historia

Todo palmarés es una negociación entre sensibilidades diferentes y el de Venecia 83 no constituye una excepción. Podemos discutir si Woman Unknown era realmente la mejor película de las 21 en competición —para nosotros no lo era—, lamentar que Possible Love no alcanzara el León de Oro, considerar insuficiente el Premio Especial del Jurado concedido a NAZA o preguntarnos por qué Wild Horse Nine tuvo que conformarse con la extraordinaria interpretación de Malkovich como único reconocimiento.

Pero existe algo más difícil de discutir sobre el papel, que Venecia ha decidido este año no fingir que el cine sucede en un espacio aislado del mundo.

Festival de Venecia

La diferencia respecto a Berlín no consiste en que en un festival pueda hablarse y en el otro esté jurídicamente prohibido hacerlo. La Berlinale de 2026 demostró precisamente lo contrario: sus cineastas hablaron, y algunos lo hicieron de forma inequívoca. Lo verdaderamente revelador fue el coste institucional y político que siguió a esas palabras.

En Venecia, por el contrario, la propia presidencia de la Biennale ha situado esa responsabilidad en el centro. Y quizá sea esa la declaración más importante con la que termina esta 83.ª edición.

Porque una Mostra puede ser glamur, alfombras rojas, estrellas y grandes estrenos. Pero, como recordó Pietrangelo Buttafuoco, no debería convertirse en un elegante paréntesis mientras, fuera de sus salas, la Historia continúa sucediendo.

Aquí podéis leer todas las críticas de la cobertura que han realizado los enviados especiales de EL HYPE, Gian Giacomo Stiffoni y Eva Peydró.

Suscríbete a nuestra newsletter

* indicates required

Compartir:

83º Festival de VeneciaNazapalmarés VeneciaPossible LoveWild Horse NineWoman Unknown

Artículos relacionados

Comentar

Debes ser registrado para dejar un comentario.

Sin comentarios

Nadie ha publicado ningún comentario aún. ¡Se tú la primera persona!

Revista cultural el Hype
Resumen de la privacidad

Esta página web utiliza cookies para poderte ofrecer la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones como reconocerte cuando vuelves y ayudar a nuestro equipo a entender qué secciones de la página web son de mayor interés y utilidad.

Puedes ajustar la configuración de las cookies navegando por las pestañas situadas en la franja lateral izquierda.