Jungle: bailando al sol

En Música jueves, 20/08/2026

Aleix de Vargas-Machuca

Aleix de Vargas-Machuca

PERFIL

Bailar. Probablemente no exista una palabra mejor para explicar Jungle. Desde hace más de una década, el grupo británico ha construido alrededor del movimiento una identidad en la que música e imagen resultan prácticamente inseparables. Funk, soul, disco, hip-hop y electrónica conviven en canciones concebidas para el baile, pero también en videoclips donde las coreografías han adquirido tanta importancia como los propios músicos.

Resulta curioso recordarlo ahora, cuando Jungle llena grandes recintos y acumula miles de millones de reproducciones, pero durante sus primeros tiempos apenas se sabía quién estaba detrás del proyecto. Sus integrantes aparecían simplemente como J y T y evitaban mostrar sus rostros. Eran Josh Lloyd-Watson y Tom McFarland, dos amigos desde la escuela que habían fundado Jungle en Londres en 2013.

El anonimato tenía también algo de declaración de principios. Jungle nunca quiso que todo girara exclusivamente alrededor de sus fundadores. La colaboración y la idea de comunidad formaron parte del proyecto desde el comienzo, y sus vídeos se construyeron con un colectivo cambiante de bailarines y coreógrafos que terminaron desarrollando uno de los lenguajes audiovisuales más reconocibles de la música británica reciente. La misma filosofía se trasladó al escenario: lo que nació como un dúo acabó creciendo hasta convertirse en una formación de siete músicos en directo.

Jungle

Jungle. Foto: Mason Rose.

De Jungle a Volcano

El primer álbum, Jungle, apareció en 2014 y consiguió situarse en el Top 10 británico. Allí estaban ya prácticamente todos los ingredientes que definirían su sonido: falsetes, bajos irresistibles, soul setentero pasado por el filtro de la producción electrónica y una elegancia rítmica que podía recordar al pasado sin convertirse nunca en un ejercicio de nostalgia.

Canciones como Busy Earnin’, Time, The Heat o Julia hicieron que el grupo trascendiera rápidamente el circuito independiente.

For Ever, publicado en 2018, introdujo una presencia mayor de la electrónica sin abandonar la combinación de neo-funk, hip-hop y soul moderno. Tres años después, Loving in Stereo llevó por primera vez a Jungle hasta el número tres de las listas británicas. Pero el verdadero punto de inflexión llegó con Volcano en 2023.

El cuarto álbum contenía Back On 74, la canción que convirtió a Jungle en un fenómeno global. El tema obtuvo el disco de platino tanto en Reino Unido como en Estados Unidos y contribuyó a que el grupo consiguiera su primer BRIT Award. La posterior gira agotó grandes recintos alrededor del mundo y pasó por escenarios como Coachella, All Points East y The O2 de Londres. Jungle acumula actualmente unos 3.400 millones de reproducciones.

Jungle

Lydia Kitto y un nuevo Jungle

La transformación musical fue acompañada también por una importante evolución dentro de la propia banda. Lydia Kitto, colaboradora durante años y miembro habitual de la formación en directo, pasó a formar parte oficialmente de Jungle en 2024. J Lloyd y Tom McFarland dejaban así de ser formalmente un dúo para convertirse en trío.

La incorporación resulta significativa porque reconoce algo que siempre había formado parte de la filosofía del proyecto: Jungle funciona mejor entendido como colectivo que como vehículo para dos personalidades.

Y esa nueva formación es la que afronta ahora el siguiente capítulo.

Después de Volcano llega Sunshine

Sunshine, el quinto álbum de Jungle, se publicó el 14 de agosto. Su primer adelanto, Carry On, fue presentado como Hottest Record en BBC Radio 1 y anticipa una nueva etapa que llega precisamente cuando el grupo disfruta de su mayor popularidad internacional.

El disco viene acompañado por la gira más ambiciosa de su carrera, con conciertos en Norteamérica, Europa y Australia. El tamaño de los escenarios habla por sí solo: Barclays Center de Nueva York, Crypto.com Arena de Los Ángeles, Accor Arena de París, Uber Arena de Berlín, donde actuarán el 8 de noviembre, Olympiahalle de Múnich o The O2 de Londres. En España actuarán en el Movistar Arena de Madrid el 26 de octubre y en el Palau Sant Jordi de Barcelona el día 28.

No es un salto menor para una banda que comenzó escondiendo los rostros de sus fundadores.

Sziget, testigo de la transformación

Existe un festival europeo desde el que puede seguirse particularmente bien esa evolución: Sziget.

Jungle ha actuado al menos tres veces en el festival de Budapest, y sus diferentes visitas funcionan casi como fotografías de tres momentos distintos de su carrera.

La primera llegó el 11 de agosto de 2015, cuando el grupo todavía vivía el impulso de su debut homónimo. Jungle tenía apenas dos años de existencia y un solo álbum publicado, pero ya empezaba a demostrar que aquella música concebida entre sintetizadores y referencias al soul funcionaba especialmente bien frente a miles de personas.

Regresó exactamente cuatro años después, el 11 de agosto de 2019, esta vez durante la etapa de For Ever. El repertorio permitía comprobar cuánto había crecido el proyecto: Casio, Heavy, California y Happy Man convivían con Busy Earnin’ y Time, supervivientes de aquel primer disco que seguían funcionando como algunas de sus grandes armas en directo.

La tercera visita se produjo el 12 de agosto de 2022, durante la gira de Loving in Stereo. El concierto era ya considerablemente más extenso y Jungle podía construir un repertorio alrededor de canciones como Keep Moving, Romeo, Good Times o Casio.

Tres conciertos, siete años y tres etapas diferentes. Lo interesante es que el gran fenómeno de Back On 74 todavía estaba por llegar.

Visto desde 2026, Sziget permite comprobar que el éxito de Jungle no surgió repentinamente con una canción viral. Cuando Back On 74 conquistó definitivamente al público internacional, Lloyd-Watson y McFarland llevaban una década perfeccionando exactamente aquello que parecía haber aparecido de la noche a la mañana.

La imagen también se baila

Para entender Jungle no basta con escuchar sus discos. Desde sus primeros vídeos, la banda comprendió que la imagen podía funcionar como una prolongación de la música. En lugar de colocar a sus integrantes frente a la cámara, cedieron frecuentemente el protagonismo a bailarines. La coreografía dejó de funcionar como decoración para convertirse en parte de la identidad de cada canción.

Esa decisión explica también el particular anonimato de sus comienzos. Mientras buena parte de la industria musical construía estrellas fácilmente identificables, Jungle prefería construir un universo.

El éxito de Back On 74 llevó esa concepción hasta su máxima expresión y la acercó a millones de nuevos espectadores, pero el lenguaje llevaba años desarrollándose. El comunicado que acompaña a Sunshine continúa definiendo al grupo precisamente a partir de esa unión entre disco moderno, soul, hip-hop y un universo visual marcado por la coreografía.

Un concierto como fiesta

Hay finalmente un territorio donde todas esas dimensiones confluyen y es el directo.

Jungle se ha convertido en una banda de siete músicos sobre el escenario y sus conciertos buscan trasladar la sofisticación de la producción de estudio sin sacrificar la energía física de las canciones. El propio material de presentación de la nueva gira define sus actuaciones menos como conciertos convencionales que como una fiesta continua, construida sobre la química entre los músicos, las voces y los instrumentos en directo.

Quizá ahí se encuentre la explicación más sencilla de su crecimiento. Jungle ha conseguido hacer música sofisticada sin convertirla en distante, recuperar sonidos del pasado sin quedar atrapado en ellos y construir una estética extremadamente elaborada sin perder el impulso elemental que sostiene todo el proyecto: hacer bailar.

Que entre el sol

Hay incluso una cierta continuidad simbólica en los títulos de sus dos últimos discos. Después de Volcano llega Sunshine. Del volcán al sol; del disco que provocó la explosión internacional a aquel que deberá demostrar qué hacer después de haberla conseguido.

Ese será posiblemente el verdadero desafío del nuevo Jungle. Back On 74 podría haber convertido su fórmula en una jaula de oro. Sunshine tendrá que demostrar si el grupo prefiere repetirla o continuar transformándola.

Lo que queda fuera de discusión es la distancia recorrida. En 2013 eran dos amigos que se escondían detrás de las iniciales J y T. En 2015 llegaban a Sziget con un único álbum. En 2022 regresaban al festival con un repertorio y una formación mucho mayores. Cuatro años después son J Lloyd, Tom McFarland y Lydia Kitto, preparan un nuevo disco y salen de gira por algunos de los mayores recintos del mundo.

Han cambiado las dimensiones, los escenarios y hasta la composición del grupo. Pero la invitación continúa siendo esencialmente la misma.

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