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Mala Rodríguez en 10 canciones

En Música 4 noviembre, 2020

Sergio Ariza

Sergio Ariza

PERFIL

María Rodríguez, o Mala Rodríguez o simplemente la Mala, es la figura más importante del hip hop español, la que más ha hecho por su popularización y la que más, y mejor, la ha abierto a otros géneros. Empezó un poco después que los grandes nombres de la Edad de Oro de la escena, pero se ganó el respeto de todos ellos, del Club de los Poetas Violentos (CPV), de 7 Notas 7 Colores, de Violadores del Verso, de Solo Los Solo o de los también andaluces SFDK. Pero es que, además, es de las pocas de aquella generación que ha influido y sigue siendo un referente para las nuevas generaciones más cercanas al trap y al reggaetón, demostrando su carácter de culo inquieto, de incansable buscadora de nuevos sonidos, siempre siendo coherente con ella misma.

Su adaptabilidad ha logrado que haya construido una carrera modélica, pasando de colaborar con Kase O o Griffi, a hacerlo con Dellafuente o Cecilio G, colaborando con otros culos inquietos como ella como Refree o El Guincho y convirtiéndose en un referente para gente como C Tangana o Rosalía. Un reconocimiento que se pudo ver el año pasado cuando le fue concedido el Premio Nacional de las Músicas Actuales, un galardón que comparte con otras figuras fundamentales de la música española como Joan Manuel Serrat, Santiago Auserón o Kiko Veneno.

Mala Rodríguez

Y es que la Mala nunca ha sido un rapero del Bronx, ni una estrella pop, ni ahora es una reggaetonera, pero siempre ha estado al pie del cañón convirtiéndose en un referente de eso que ahora se llama ‘música urbana’, además de aportar una visión feminista en un mundo generalmente machista. Aquí están diez grandes canciones para demostrarlo:

“Tengo un trato”

La canción que abría Lujo Ibérico, el disco que logró que el hip hop español encontrara un nuevo público, era una bofetada en la cara de puro flow, la Mala comenzaba a rimar sin tomar prisioneros (A mi no me saques tu genio que te lo mato, si estás gordo lo dejo flaco, si estás flaco, tómate algo, huye de lo malo, búscate un trabajo que hacer, algo sano) y con una musicalidad pocas veces vista antes por aquí, con ese deje andaluz e inflexiones flamencas cuando cantaba que le daban un punto totalmente personal. Y es que la Mala tenía claro que no era del Bronx sino de su barrio. Con el añorado Jota Mayúscula y Supernafamacho de CPV a los platos, la Mala hacía una demostración de personalidad y de denominación de origen y demostraba que el hip hop ibérico había encontrado a su Reina.

Eso sí, lo increíble del asunto es que nueve años después, María se juntara con uno de los mayores exploradores de la escena musical de este país, Refree, o lo que es lo mismo Raül Fernández Miró, e hicieran una versión todavía superior, con el arrebatador flow de María entretejiéndose con los vientos de la Original Jazz Orquestra del Tallers de Músics, rap y música Big Band se dan la mano de la mejor manera en una colaboración que debería haber dado paso a un disco.

“La niña”

Tras el enorme Lujo Ibérico, la Mala decidió tomárselo con calma y no fue hasta el verano de 2003 que se pudo escuchar su continuación, con este “La niña”, el adelanto de Alevosía. Ya desde el inicio se supo que la espera había merecido la pena, la artista mezclaba funk y R&B con su fraseo aflamencado, demostrando que ahora cantaba mejor y que estaba con los oídos abiertos a las producciones de Timbaland para Missy Elliott.

En la polémica letra, la Mala hablaba de la vida en el extrarradio de una joven camello que sueña con salir de allí: Por ser mujer, llevaba pistola, ya sabes, pa no sentirse sola, a nadie le gusta q le jodan, siempre tú tienes q pensar dos veces, quien se come la mierda cuando aparece, si sales de allí es porque tienes suerte…. Su potencial comercial seguía creciendo a pesar de que seguía sin ser radiada en las emisoras más populares…

“Yo marco el minuto”

Dive Dibosso, de 7 Notas 7 Colores, le pone en bandeja un fondo funky a una María que derrocha sexo y seducción en una canción que Julio Medem encajaría a la perfección en su Lucía y el sexo. La Mala vuelve a mezclar a la perfección rap y melodía, con una canción que se queda grabada en la memoria, de ahí que mucha gente siga pensando que la canción se llama tengo lo que tú quieres como repite su pegadizo estribillo.

“Por la noche”

Otros tres años de espera hasta llegar a este “Por la noche”, que apareció en un maxi publicado en 2006, en el que se incluían tres versiones distintas de esta espléndida canción que Bigas Luna utilizaría en Yo soy la Juani, una película en la que La Mala Rodríguez también aparecería en un breve cameo.

La canción, nuevamente con Supernafamacho en la producción, vuelve a la Mala Rodríguez más rap, con otra mirada a esos personajes que pululan por las noches del extrarradio. Otra sopapo de flow, a cargo de una Mala que estaba a punto de abrirse a otros géneros en el disco en el que acabaría incluyéndose esta canción, Malamarismo.

“Quien Manda”

Bruja nos presentaba una Mala más madura, pero totalmente coherente consigo misma, en “Quien manda” se mete en terrenos cercanos al reggae en lo musical para acompañar una letra magnífica en la que repasaba el estado por el que pasaba el país, después del 11-M, con cosas como ¿Quién manda aquí? ¿Quién? Tiempo de ver cómo se levanta la gente. Yo no necesito poder. Una caricia musical en la que se podía ver cómo ha madurado, sin perder la habilidad de entregar estribillos sublimes.

“Lo fácil cae ligero”

La canción que abría su segundo disco, Alevosía, empezaba cercana al R&B, aunque con el inconfundible toque aflamencado de su voz. La Mala Rodríguez construye un puente de lujo entre hip hop y R&B, como si fuera, a la vez, Jay-Z y Beyoncé con una canción funk y sexy cocinada a fuego lento.

“33”

“33” era la edad que tenía María cuando hizo Bruja, en esta canción se la puede escuchar regresando a los territorios más macarras y hardcore de Lujo Ibérico, Aquí se suda mucho y se cobra poco / aquí se habla fuerte, aquí cuento poco. Está cabreada y se nota, también es una hostia a mano abierta para todos aquellos que decían que no sabía rapear, también al machismo y al capitalismo salvaje del siglo XXI. La Mala a pelo y sin filtros.

“Superbalada”

Este 2020 ha visto la aparición de Mala, el sexto disco de la artista, que deja claro que pasados los 40, Mala Rodríguez sigue teniendo muchas cosas que decir, además de ser una de las artistas que mejor se han sabido adaptar al signo de los tiempos, sin miedo a experimentar con otras músicas. Y luego está su voz, pocas veces ha cantado la Mala mejor que aquí, rajándose la garganta como nunca, mostrándose desnuda en lo emocional, algo que se trasluce en el desgarro y el quejío de su voz.

“La cocinera”

Otro de los grandes momentos de Lujo ibérico, la producción remite a la de “Yo marco el minuto” pero en el momento en el que entra su voz cantando eso de Soy la cocinera de tus mejores platos, deja que te empape con lo que yo me empapo, lo primero que se viene a la cabeza es Las Grecas, unas artistas con las que comparte descaro y facilidad para fusionar los sabores de su tierra con otros foráneos.

“Volveré”

Con Malamarismo la Mala ampliaba sus referentes, potenciando el papel del R&B y el Pop, acercándose también por primera vez al reggaetón. Dentro de aquel disco una de las mejores canciones era este “Volveré”, una gema R&B y Neo-Soul que la acercaba a terrenos de TLC con un estribillo irresistible al que podríamos calificar como Crazy, Sexy & Cool. Normal que fuera el disco que le abrió las puertas comerciales de América Latina.

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