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Jimi Hendrix, 9 temas imbatibles de la zurda divina

En Música 27 septiembre, 2020

Marc Muñoz

Marc Muñoz

PERFIL

El pasado 18 de septiembre se cumplieron cincuenta años del hallazgo del cuerpo sin vida de Jimi Hendrix en una habitación del Hotel Samarkand de Londres. La causa oficial de la muerte —aunque existen algunas teorías divergentes al respecto— fue la inhalación de vómitos por culpa de una sobredosis accidental de alcohol, drogas y pastillas para dormir. Desde ese momento, su aura legendaria se desprendió de su cuerpo para entrar en el panteón de los grandes iconos del rock, ocupando, además, un lugar destacado en el club de los 27.

No cabe duda de que el oriundo de Seattle hubiera entrado de todas formas en la liga de los grandes sin esa trágica y prematura muerte. Jimi Hendrix, con su corta trayectoria, permanece como el titán de la guitarra eléctrica, rockero sex symbol y jinete eléctrico de la edad dorada del rock. El de “Voodoo Child” fue un músico incendiario, prodigioso, capaz de cautivar a las audiencias con sus fogosos directos, de implantar una nueva forma de tocar la guitarra y de estrujar su sonoridad hasta cotas que, por aquel momento, resultaban impensables.

Jimi Hendrix

Durante sus apenas siete años en activo revolucionó el credo rock, recopiló influencias varias y renovó el lenguaje de los solos, el riff, los pedales y demás complementos de la guitarra. En su cuatrienio como Jimi Hendrix, la zurda de Seattle, al lado de sus impecables Experience (Mitch Mitchell y Noel Redding), cambió el curso de la música popular con discos tan esenciales como Are You Experienced (1967), Axis: Bold As Love (1967), Electric Ladyland (1968) y el directo Band of Gypsys (1970). Desde su deceso en 1970, no han cesado de publicarse discos póstumos, siendo, probablemente, el artista cuya obra haya sido rescatada con mayor insistencia (y expreso comercial).

A continuación, intentamos resumir la carrera sideral de este druida del rock mediante sus temas más perdurables.

“Hey Joe” (1966)

Hendrix se apropió de canciones ajenas, llevándolas a un nuevo nivel de expresividad. Este tema de Billy Roberts, que contó con una primera versión de la banda garajera de LA The Leaves, traspasó calendarios y líneas temporales con la eléctrica revisión de Hendrix en 1966, su primer single con la Experience. Su letra habla de los planes de un hombre que pretende fugarse a México tras haber asesinado a una mujer en un pueblo del sur de los Estados Unidos.

“Foxy Lady” (1967)

La sexualidad que transmitía el músico estadounidense queda sellada en este potente corte arrancado con un demoledor riff. La entonación erótica del estribillo principal ayudaron a que la canción se acoplara en su cancionero inolvidable.

“All Along the Watchower” (1967)

Otro tema que se apropió y del que aniquiló el rastro original, para emerger con un torpedo directo a los anales del rock. En este caso, tomó prestado el tema original de Bob Dylan y lo rellenó, tan solo seis meses después de su entrada en vigor, con una guitarra llameante, un solo hercúleo y una voz paralizante.

“Voodoo Child (Slight Return)” (1968)

Esta canción, una de las preferidas por Hendrix para sus directos, se convirtió en una de las insignias sonoras de la Jimi Hendrix Experience. Riffs dilatados, solos pesados y el efecto de la wah wah en una sesión vudú de 7 a 15 minutos, según su estado de inspiración. El tema recoge el testigo de “Voodoo Chile”, jam improvisada junto a Steve Winwood y Jack Cassidy de 1968 e incluida en el Electric Ladyland.

“Purple Haze” (1967)

Otro trabuco de la factoría pirotécnica de la Experience. El mástil de Hendrix como fusil de asalto al hipotálamo. Una descarga eléctrica de estruendo explosivo y riffs mastodónticos. Historia ardiente de la música popular. Por algo, la Rolling Stone la incluyó entre las 20 mejores canciones de la historia.

“Little Wing” (1967)

¿Uno de los punteos de guitarra iniciales más mágicos de la historia? Así arranca este hechizo, con un Hendrix reparador y sensual, un xilófono y cortinados psicodélicos le dan la cobertura. Un tema manso del que fuera su álbum más psych, Axis: Bold As Love.

“Castles Made of Sand” (1967)

Otra de las gemas resplandecientes de su pluscuamperfecto Axis: Bold As Love. Un riff introductorio memorable, una melodía adherente, reverberaciones cruzadas, zigzagueos surround y wah wah de fina ejecución convierten este tema de Jimi Hendrix en una pieza memorable.

“Wild Thing” (1967)

Otro cartucho que incursionó en la memoria colectiva de la época. Y la culpa está en el histórico directo del Festival de Monterey en el que Jimi Hendrix copuló con su guitarra antes de quemarla al final de ese show,  al más puro estilo bonzo, como metáfora gráfica e inequívoca de lo que expresaba con su música. Otra demostración de su habilidad por apoderarse de canciones ajenas (en este caso de Chip Taylor y popularizada por los Troggs) y transmutarlas en algo excepcional.

“If 6 was 9” (1967)

De nuevo explorando los surcos de Axis: Bold as Love para encontrar este diamante enjabonado por un inescrutable tropel de efectos de sonido. Lo que arranca como un blues se torna en jam lisérgica con el guitarrista de Seattle, incidiendo en la hipnosis vocal y con unas letras que señalan la dicotomía entre la cultura conservadora y la contracultura donde se enmarca su artífice. El tema sonaría dos años después en otra obra clave de la contracultura, el Easy Rider de Dennis Hopper.

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