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67 Festival de Cannes #5: Loach, Zvyagintsev y Assayas

67 Festival de Cannes #5: Loach, Zvyagintsev y Assayas

El británico y el ruso defienden a los justos, Assayas contempla el paso del tiempo. Quizá hayamos visto en Cannes la última película de Ken Loach, ya que no negó los rumores y adelantó que en el futuro podría rodar alguna película “pequeña”. En esta ocasión, viaja a la Irlanda de 1932, para narrar el

El británico y el ruso defienden a los justos, Assayas contempla el paso del tiempo.

Quizá hayamos visto en Cannes la última película de Ken Loach, ya que no negó los rumores y adelantó que en el futuro podría rodar alguna película “pequeña”.

En esta ocasión, viaja a la Irlanda de 1932, para narrar el regreso de América de Jimmy Gralton, emigrante sin suerte. De nuevo, Paul Laverty ha escrito un guion sin aristas y sin sorpresas, donde encontramos de nuevo todo lo que conocemos de la obra de Loach, aunque en este caso no se reivindica el derecho al trabajo, vivienda… sino que se centra en el libre acceso a la cultura y el ocio creativo, liberado del poder eclesiástico, que detenta el monopolio sobre la enseñanza y el empleo del tiempo libre.

El macguffin del argumento es el jazz, la música, el baile, que trae Jimmy de América como una expresión de libertad. En Jimmy’s Hall hay héroe carismático y guapo (Barry Ward), bella lugareña reencontrada, terrateniente, capellán y jovencitos ilusionados por abrir un centro cultural autogestionado, frases lapidarias –la Iglesia solo te escucha cuando estás de rodillas- y, como suele suceder, la alegría dura poco en la casa del pobre. Sin embargo, también como siempre, Loach nos recuerda que la lucha por la libertad no acaba nunca.

Leviathan (2014, Andrei Zvyagintsev)

Andrey Zvyagintv nos cuenta también en Leviathan que las fuerzas vivas siguen siendo eternas e indestructibles, que la democracia todavía es un anhelo en casi todo el mundo y que Rusia está sometida al totalitarismo con diferentes disfraces desde hace siglos. La destrucción de la vida, la vivienda y el entorno de Kolia, en el mar de Barents, por la mafia representada por el alcalde, en connivencia con la Iglesia y la policía narra la degradación de un hombre bueno, su impotencia para reclamar sus derechos y el dolor que emana de la espiral de pérdida y humillación, fuertes puñetazos a la cara del espectador, al que, sin embargo, Zvyagintv no logra conmover.

Sils Maria (2014, Olivier Assayas)

La última película a competición en la Sección oficial de Cannes 2014 ha sido Sils Maria, de Olivier Assayas. Con una fotografía y diseño de producción tan elegantes como de costumbre, el director francés nos ha presentado un film, en el que una actriz (Maria Enders/Juliette Binoche) se prepara para interpretar una obra teatral en el papel del personaje de quien fue antagonista en las tablas, veinte años antes, en un duelo entre una mujer joven y otra madura.

Es innegable el atractivo y el potencial de tal historia, el cambio de perspectiva de Maria, frente a la joven y hermosa Joann Ellis/Chloe Grace Moretz, con el ardid argumental añadido de ensayar su papel ayudada por su asistente personal (Valentine/Kristen Stewart). En esta primera parte, Assayas no acaba de sacar partido a lo que pretende ser una representación dentro de la representación, donde en ocasiones se borren los límites de ambas, y en cuanto al encuentro con Moretz, solo se apunta una relación de falso halago de la joven a la madura, pasando al final a una clara dominación del espacio escénico por parte de aquella. Más simple que sutil, la historia no seduce. Otras reflexiones jalonan el drama, ubicado en los Alpes, como  el paso del tiempo, la vejez, la muerte, la fama y el famoseo, siempre ausente ese flujo de intimidad necesario en esta perspectiva.

Assayas intenta combinar en el argumento la mención reiterativa y pretendidamente metafórica al fenómeno meteorológico de la “serpiente” de nubes que recorre el paso de Maloja en los Alpes italianos presagiando el mal tiempo y, al mismo tiempo, mostrando el documental de Arnold Fanck (Le Phenomène nuageux de Maloja, 1924), pionero de los filmes de montaña y naturaleza. Y, por si fuera poco, sobrevuela el film el espíritu de Nietzsche, quien pasó una temporada en Sils Maria, y su eterno retorno. Para acabar de empaquetar, la banda sonora incluye obras de Haendel y Pachelbel, además, atentos al product placement de Chanel, partner de la producción.

Jimmy's Hall (2014, Ken Loach)

Eva Peydró
ADMINISTRATOR
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