Por qué hay que estar a favor de "Alien: Covenant" - el Hype
Share on Pinterest
Share with your friends










Enviar
Buscar
728 x 90

Cine y TV

Por qué hay que estar a favor de “Alien: Covenant”

Por qué hay que estar a favor de “Alien: Covenant”

Tras el resbalón de Prometheus, llega la segunda precuela de la saga iniciada con Alien: el octavo pasajero. Dirigida por un octogenario Ridley Scott, Alien: Covenant es, sin lugar a dudas, la mejor película del británico en mucho tiempo. Y es que su mezcolanza de serie b disparatada y conceptos filosóficos de ciencia ficción con

Tras el resbalón de Prometheus, llega la segunda precuela de la saga iniciada con Alien: el octavo pasajero. Dirigida por un octogenario Ridley Scott, Alien: Covenant es, sin lugar a dudas, la mejor película del británico en mucho tiempo. Y es que su mezcolanza de serie b disparatada y conceptos filosóficos de ciencia ficción con cierta enjundia funciona de maravilla.

Si bien sigue estando algo lejos de las dos primeras entregas de la saga, Alien: Covenant es una propuesta que dignifica con descaro y mala uva el universo visto por primera vez en el filme estrenado en 1979. A continuación explicamos los porqués.

Varias películas en una

Sí, Alien: Covenant ofrece una experiencia cercana a como la juventud actual entiende los productos de entretenimiento: Esa necesidad de estímulos extra y una narrativa cambiante en la que siempre estén pasando cosas, para captar así su atención.

Y eso lo consigue un tipo que gasta casi ochenta años de edad, así que poca broma. Scott inicia la cinta como si fuera un relato clásico de aventuras marinas, pero en el espacio (la poderosa imagen de la vela gigante que despliega la nave de los colonos). Luego se mira en el espejo del cine bélico moderno que el mismo ayudó a moldear en Black Hawk derribado, para después pasar a la oscuridad de Apocalypse Now (ese tramo central desquiciado).

El clímax final combina la acción y los monstruos de las dos primeras entregas de Alien de forma algo deslavazada pero, ojo, efectiva.

En las montañas de la locura

Más allá de la acción y de los referentes de cine de serie b que presenta, el guion de Alien: Covenant se enriquece, y de qué manera, con guiños a tótems de la literatura fantástica. Mucho más redondo que el libreto de Prometheus escrito por Jon Spaihts y Damon Lindelof, la historia urdida aquí por John Logan y Dante Harper acierta cuando decide jugar a la ciencia ficción con sustancia –algo que no sucedía en la entrega anterior de forma satisfactoria. Lo mejor en ese sentido son las citas a Isaac Asimov y Arthur C. Clarke en la lucha que plantea la película entre humanos e inteligencia artificial (el alucinante prólogo, por ejemplo); y hasta aquí podemos leer para no revelar más de la cuenta.

Otras deudas evidentes son a El mundo perdido (ese primer paseo en nave por el planeta) de Arthur Conan Doyle, o al autor y libro más referenciado de toda la saga, En las montañas de la locura de H.P. Lovevcraft, que en Alien: Covenant son homenajeados en varios momentos de lagrimilla.

 Danny McBride cazador de aliens

Un sueño hecho realidad: Ver a uno de los actores cómicos más destacados de su generación (busquen su nombre en la serie Eastbound & Down y en las películas más destacadas de la factoría de Judd Apatow) pilotando una nave espacial con un sombrero vaquero y enfrentándose, cuando se tercia, a bichos de dos metros de alto. El fichaje de Danny McBride no es el único acierto en el reparto. Katherine Waterston y Carmen Ejogo brillan con luz propia como las integrantes de la tripulación más cabales y echadas para adelante.

Dejando de lado estos nombres, hay un actor que brilla con luz propia y que ofrece un tour de force memorable al interpretar dos personajes claves en la película: Un Michael Fassbender en estado de gracia y lleno de matices, que se erige en la estrella de la función.

Artículos relacionados

Comentar

Debes ser registrado para dejar un comentario.