Y tú, ¿recuerdas el mejor pinball de juventud? - el Hype
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Pain & game

Y tú, ¿recuerdas el mejor pinball de juventud?

Y tú, ¿recuerdas el mejor pinball de juventud?

Patadas deshonestas, tilts que nos recordaban nuestra bajeza y, ante todo, murales en los que Indiana Jones, Darth Vader, Danna Scully, Terminator o Miércoles Adams nos hechizaban con sus lucecitas. Nuestra paga volaba, a medio camino entre el Kick Off y el flipper. ¡1.087.490 puntos! ¡Jódete, Rocco69! Uno no llega a los cuarenta y sabe

Patadas deshonestas, tilts que nos recordaban nuestra bajeza y, ante todo, murales en los que Indiana Jones, Darth Vader, Danna Scully, Terminator o Miércoles Adams nos hechizaban con sus lucecitas. Nuestra paga volaba, a medio camino entre el Kick Off y el flipper. ¡1.087.490 puntos! ¡Jódete, Rocco69!

Uno no llega a los cuarenta y sabe que no ha vivido, realmente, el esplendor de estas benditas máquinas. El silicio de Final Fight o Bomberman llamaba más la atención, pero nunca podía competir con la grandiosidad del mueble pinball, ubicados todos ellos en una esquina, como un objeto del que ya se predice su muerte. Aun así, llegué a jugar, mucho, a algunos representantes que únicamente, tras los años, supe que se trataban de clásicos de culto. Mis hermanos me contaban más, entendían y agradecían más el resorte inherente del pinball, esa sensación física de poder respecto a la máquina arcade: Eres tú quien realmente controla, sin trampa ni cartón, la maquinita de juegos es veneno sacacuartos trucado por Belcebú.

Pinball

Quise adentrarme más en una cultura paralela pero muy diferente a la de los videojuegos, después de todo, ningún cartucho ha sido perseguido por ilegal y por tener relación con la mafia. Ésto sí pasó con los pinballs que, a principios de los cuarenta, fueron vistos como un lucrativo negocio de las bandas para dejar sin blanca a los ya empobrecidos estadounidenses post crack del 29. Pero no adelantemos acontecimientos. Todos hemos visto la mierda que era el juego francés Bagatelle -un panel en el que cae una bola y, según por dónde va impactando contra postes de hierro, cae en un agujero u otro. Tras muchos cambios, Harry Williams creó el concepto del tilt (falta), en 1932. Maldito. En 1947, el pinball Humpty Dumpty, de la empresa Gottlieb, tuvo la gran idea de introducir dos flippers, uno a cada lado. Bendito sea, nació así el pinball que todos conocemos.

Pinball

Durante los setenta y ochenta, España recibió con los brazos abiertos la explosión de estas máquinas, que pasaron de una clandestinidad figurada al mainstream absoluto. Joder, máquinas únicas nos han acompañado durante lustros, y es aquí cuando la memoria recuerda nuestro pinball favorito, con la cara metalizada de Schwarzenegger en Terminator, con  Star Wars, Indiana Jones o Twilight Zone. Clásicos que, gracias a su sistema de puntuación, nos han convertido en zombis sin cerebro con la única meta de batir a nuestros amigos, y enemigos.

Antecedentes de la cultura urbana del salón recreativo, del Tilt al Byte. Son el vinilo del ocio, el buen vino de sus sucesores, las máquinas arcade, casi desaparecidas. Siempre os los podéis descargar en vuestro Android. Tan táctil, tan bonito, tan mono… Despojos digitales sin hostias laterales, sin tilts quejumbrosos, sin luces epilépticas.

Adrián Hernán
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