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Pere Faura, la subversión en la pista de baile

  • En Escenas
  • 16 Enero, 2017
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Pere Faura, la subversión en la pista de baile

De la pista a la escena y viceversa. El coreógrafo y performer catalán Pere Faura es carne de discoteca, ha sido mi segunda escuela de danza, nos comenta. ¿El baile como elemento liberador o como fuerza alienante? Sweet Tiranny, el próximo estreno de Faura (Barcelona, 1980) se toma la tiranía en serio, pero también muy en

De la pista a la escena y viceversa. El coreógrafo y performer catalán Pere Faura es carne de discoteca, ha sido mi segunda escuela de danza, nos comenta. ¿El baile como elemento liberador o como fuerza alienante?

Sweet Tiranny, el próximo estreno de Faura (Barcelona, 1980) se toma la tiranía en serio, pero también muy en broma. En torno a las relaciones de poder, gira la pieza (del 23 de enero al 5 de febrero en el Mercat de les Flors de Barcelona): la de los coreógrafos hacia los bailarines, la de los artistas en relación con los espectadores, esos sujetos pasivos, y hasta la tiranía del capitalismo que intoxica el arte con la idea del mercado. En esta apología escénica entre la danza como evasión y la danza como profesión, la tesis del artista consiste en presentar la pista de baile como posible espacio político de subversión física y festiva.

Para tratar todo esto, Pere Faura utiliza lo que tan bien se le da, las coreografías de películas musicales de los 70 y 80 que hicieron bailar a medio mundo rompiendo la cadera como hacían John Travolta o Patrick Swayze.

Siete intérpretes en escena, la primera vez que trabaja con un equipo de bailarines tan numeroso. Quería romper la dinámica de los solos, tú te lo haces y cabe todo en una maleta. Creo que es un buen momento para la épica, para hacer cosas grandes. Junto a ellos, el dramaturgo Esteve Soler y el director escénico Jordi Queralt forman parte de un completo equipo.

Es cierto que estamos acostumbrados a verlo solo en sus performances. Desde que regresó a España, después de ocho años de formación y trabajo en Amsterdam, al más pop de los creadores escénicos actuales lo hemos visto en propuestas tan variopintas como estimulantes.

En Danza y chistes se reía de una profesión, la suya, que se toma a sí misma muy en serio; en Radio patio improvisaba pequeñas coreografías a partir del cambio de dial en la radio; en Bomberos con grandes mangueras se zambullía en el porno a partir de una famosa cinta de género; en Striptease, inspirándose en la famosa película del mismo título,  nos hablaba de la mirada y las expectativas del público; o en Sin baile no hay paraíso se recreaba en cuatro de las coreografías que más le han marcado en su vida: La muerte del cisne, Singing in the Rain, Fase, de Anna Teresa de Keersmaeker y la misma Saturday Night Fever a la que ha vuelto en varias ocasiones,  la Macarena de los 70, afirma.

Sweet Tiranny forma parte de una trilogía, Sweet Suites, de la que se estrenó en el reciente festival Temporada Alta su primera parte Sweet Fever, precisamente un Night Fever repetitivo y masivo, en el que junto a los intérpretes participa un nutrido grupo de voluntarios que llenan la escena en un bucle coreográfico casi hipnótico.

La tercera parte, Sweet Precarity, llegará en abril. Este trabajo no empezó como una trilogía, pero haciendo la primera parte nos encontramos un material tan maravilloso que decidimos dedicarle una pieza entera, y para seguir ahondando en el concepto del que parte todo hemos desplegado la propuesta.

La cultura pop es la materia con la que Pere Faura levanta sus trabajos escénicos, del porno a la disco, del musical al striptease. Él mismo bailó en musicales cuando era adolescente, me enamoré del género a los 13 años, luego lo detesté y por eso di un giro a la danza contemporánea, pero con el tiempo he vuelto a ellos, pero a mi manera. Me interesa la forma más que el contenido ya que los musicales suelen ser muy jerárquicos, cantar es más importante que bailar… y hay algo de su lado kitsch que me atrae.

En Sweet Tiranny no faltará el humor, es un espectáculo macarra, irónico y reivindicativo, en palabras de su director. Los vídeos, muy importantes en las piezas de Pere Faura, proyectarán imágenes documentales sobre dos grandes pantallas móviles manipuladas por los propios bailarines.

¿Cuándo fue la última vez que pisó una discoteca? La semana pasada.

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