El mono es una prenda versátil y sin complicaciones
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Muy mona con un mono

Muy mona con un mono

Es una prenda versátil, cómoda y sin complicaciones. Comparte atributos con un tampón, pero viste más, dónde va a parar. Te pones uno y… ¡Chas! Ya vas vestida, de pies a cabeza. En un santiamén, preparada para el trabajo, una boda, bajar a Mercadona o seducir al último elemento al que le has dado una oportunidad en

Es una prenda versátil, cómoda y sin complicaciones. Comparte atributos con un tampón, pero viste más, dónde va a parar.

Te pones uno y… ¡Chas! Ya vas vestida, de pies a cabeza. En un santiamén, preparada para el trabajo, una boda, bajar a Mercadona o seducir al último elemento al que le has dado una oportunidad en el Tinder. El mono se ha hecho un hueco difícil de disputar en el armario femenino. Pocas prendas favorecen a tantas siluetas y demuestran una versatilidad mayor.

Como los vestidos -largos o cortos- el mono resulta elegante gracias a la continuidad vertical del tejido. Además, cuenta con la comodidad imbatible de las dos perneras y contra ellas no hay faldita con vuelo que valga. Incluso su único pero -que sienta mejor a las altas- se resuelve fácilmente con un buen par de tacones anchos o de cuñas, que son el calzado idóneo para lucir un mono, sea cual sea la estatura de quien lo vista.

Consideraciones previas al margen, he aquí los nueve monos -faltan tres y viene Brad Pitt- sin los que mi versión femenina, rica y superficial no podría vivir esta primavera:

Mono azul

Sobrio pero no aburrido: el marino es tu aliado para poder llevar esta prenda a la oficina con unos complementos sencillos o para lucirlo en un entorno formal si añades brillo al conjunto.

Mono a cuadros

Tiene unas proporciones complicadas, vale. Un estampado difícil, sí. Y no te lo puedes poner cada día, ya. Pero póntelo, sube una foto a Instagram y te lloverán likes, como antaño a nuestras madres los piropos cuando pasaban por debajo de un andamio. Ergo… ¿Son los igers los nuevos obreros?

Mono sofisticado

Hortera, no vayas de largo a una boda. Enfúndate este mono, ganarás sofisticación y, encima, cualquier noche, para una cena más formalita, lo podrás usar.

peto vaquero

Tú, moderna pero pobre, ¿no vas este año al Primavera Sound? Tranquila, lo que te has ahorrado en la entrada inviértelo en un peto vaquero -el hermano swag del mono- y, al menos, el look festivalero lo tendrás garantizado. ¡Tu peto lo peta!

peto aviador

Un hombre con mono parecería un piloto, un mecánico o un actor porno fingiendo ser lo primero o lo segundo. Tú, mujer, en cambio, con este diseño serás el epítome de la sofisticación.

peto estampado

En cuanto pasas de los 30, la única manera de llevar estampados florales sin parecer una lolita ajada y buscona o una maruja precoz es con un mono con caída y fluidez, como este.

peto transparencias

¡Abajo el Little Black Dress! ¡Arriba el Big Black Overall! Ideal para la noche o, como vaticinó Kelly Marie, también para el día y bailar por Londres con marineros julandrones.

mono estampado

¿Sin presupuesto para un wrap dress de DVF? Hazte con su primo hermano, este mono con estampado abstracto.

mono lúrex

La demostración de que incluso si no eres Lady Gaga -algo bastante probable si estás leyendo este artículo- esta es tu prenda total: para fichar por la saga de Los Vengadores o para debutar en el porno fetichista, para ser imagen de una marca de morcillas o viajar en el tiempo y anunciar lejía… ¿Qué mejor que un mono de lúrex?

 

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