Luis Demano o la ilustración sin límites - el Hype
Share on Pinterest
Share with your friends










Enviar
1050×90 Banner top Demo
Buscar
728 x 90

Slow Movement

Luis Demano o la ilustración sin límites

Luis Demano o la ilustración sin límites

El ilustrador valenciano Luis Demano no conoce límites, y parece que cada nuevo trabajo vaya siempre un paso más allá que el anterior. Imprevisible, ágil y elegante, a partes iguales. Se podría decir que es un ilustrador libre de ideas fijas y de estilo definido. Viendo sus diseños, no faltan las ganas de perderse entre

El ilustrador valenciano Luis Demano no conoce límites, y parece que cada nuevo trabajo vaya siempre un paso más allá que el anterior. Imprevisible, ágil y elegante, a partes iguales. Se podría decir que es un ilustrador libre de ideas fijas y de estilo definido. Viendo sus diseños, no faltan las ganas de perderse entre ellos.

Actualmente, es el encargado del último cartel del festival Tenderete, y ha sido seleccionado, junto al calígrafo Joan Quirós, para el cartel de fallas de 2017.

Aprovecho para entrevistarle, junto a David Brieva, librero de Bartleby.

Verne y T980. Yacija. Luis Demano

ALEJANDRO SERRANO: ¿Dónde te formaste?

Soy íntegramente autodidacta. Nací en Alicante y fui a Valencia a estudiar Bellas Artes, pero al final no lo conseguí: hice la prueba de acceso hasta tres veces, y no me cogieron en ninguna. Así que continué dibujando por mi cuenta, mientras los fines de semana trabajaba en empleos basura.

DAVID BRIEVA: ¿Y cómo es que te ha dado por hacer ilustración y no por los tebeos?

Le tengo mucho respeto al lenguaje del cómic. Requiere mucho tiempo y esfuerzo, y además no está bien pagado. Aunque es un lenguaje que me fascina. Llevo leyendo cómics desde pequeño. De hecho, empecé haciendo cómic. Uno de los primeros sitios donde publiqué fue en la revista Nosotros somos los muertos, editada por Max y Pere Joan. Lo que pasa es que, con el tiempo, y aconsejado por Max, acabé tirando más hacia la ilustración, como forma de ganarme la vida y analizar el mundo que me rodea.

Tenderete. Luis Demano

D.B.: Siempre has planteado una cuestión que me ha llamado la atención, y es que, en contra del discurso académico de la búsqueda de un estilo propio, tú siempre te has desmarcado, argumentando que un ilustrador no tiene por qué tener un estilo definido. 

Lo que siempre he comentado sobre el estilo es que se ha convertido en una cuestión práctica, para facilitar el trabajo a los editores y directores de arte. El hecho de tener un perfil homogéneo es para que ellos puedan encasillarte rápidamente en un sitio u otro, y puedan darte trabajo. Y eso lo entiendo. Pero, personalmente, me aburre tener siempre el mismo estilo. Para mí, lo importante en la ilustración, son las ideas. El estilo es una técnica y unos rasgos formales determinados que utilizas para ponerlas en práctica. Por eso defiendo el estilo como una forma de proceder a nivel conceptual, que no estético.

A.S.: ¿Pretendes ser original?

En absoluto. De hecho considero que la originalidad es un concepto malentendido y sobrevalorado. Si te fijas en la historia del arte, muchos de los cambios de lenguaje se han dado por descontextualizar propuestas ya existentes otorgándoles un nuevo significado. Y en eso seguimos. Por ejemplo, en el campo de la ilustración, estamos constantemente reciclando ideas pasadas y optimizándolas para el vertiginoso consumo digital de hoy día.

Calvin Johnson Tour 2014. Luis Demano

A.S.: ¿No crees que se fomenta demasiado la creatividad?

Totalmente deacuerdo. De hecho, se ha convertido en el mantra colectivo de nuestra generación. Mientras nos están robando lo poco que la generación anterior nos legó, vamos silbando por la calle y pensamos: Tranquilo, si soy lo suficientemente creativo, me espera un brillante futuro.

Forma parte del pack que el discurso individualista de la cultura del emprendimiento nos vende. Mientras tanto, los sueldos son cada vez más bajos, las horas de trabajo más agotadoras y la posibilidad de jubilarse se aleja en el horizonte.

Corpus Christi. Valencia 2016. Luis Demano

D. B.: El tema de los plagios y las copias a través de la red es una cosa espectacular.

El tema de la autoría es algo que en otras disciplinas, como pueda ser la fotografía, está completamente superado, pero nosotros seguimos dándole vueltas, porque se reduce a una cuestión básicamente económica. Si hoy no copias a tu vecino, copias a alguien del siglo pasado. Algunos cobramos por ello, y otros no.

A.S.: O las apropiaciones de las ilustraciones que hace mucha gente para expresar emociones o situaciones, que ni siquiera firman, pero les sirve de canalización afectiva.

En el contexto digital, se dan casos como el que comentas, que millones de personas  se apropian al mismo tiempo de una ilustración y la convierten en viral, en un símbolo universal. Algo que pasó, por ejemplo, con aquella Torre Eiffel que el ilustrador Jean Jullien transformó en símbolo de la paz tras los atentados de París y que no reivindicó como obra propia. Me resulta muy interesante como ideal de conducta que en la cultura popular se generalicen prácticas que fomenten la total disolución de la figura del autor. De forma que sólo quede la idea y el mensaje que se quiera comunicar. Lo que pasa es que ahí se corre el riesgo de que el autor deje de cobrar por ello, y ahí está la clave, porque de algo tendremos que vivir los que nos dedicamos a representar gráficamente la realidad.

Verne y T980. Ucase. Luis Demano

D. B.: ¿Eres autocrítico con tu obra?

Cuando pasa un año y veo mis trabajos, creo que difícilmente resisten al tiempo. Sí que es verdad que hay algunos que han aguantado mejor, como los carteles que hice para Swan Club, con los vinilos, o el cartel del festival de mediometrajes La Cabina. Los trabajos que envejecen rápido es debido a que no he tenido el suficiente tiempo para desarrollarlos bien y he tenido que trabajar bajo condiciones mínimas de tiempo.

Pero claro, ocurre también que la gente no sabe lo que ocurre detrás de esos encargos, y existe la creencia errónea de que los ilustradores somos artistas con plena libertad de elección, algo completamente falso, porque un ilustrador depende siempre de la opinión de su cliente y del dinero que haya en juego. Detrás del trabajo de ilustrador siempre habrá una tercera o varias terceras personas que la condicionen.

Swan Club. Luis Demano

A.S.: Frente al mercado europeo, ¿cómo ves el español?

Aquí tenemos el problema de ver la cultura como algo ajeno. Al final parece que caigamos siempre en el mismo discurso, pero es que aquí se sigue concibiendo la cultura como algo ornamental, como algo con lo que poder rellenar un espacio. Me fijo mucho, cuando salen las noticias sobre ilustración o arte, en la prensa, generalmente, siempre se reduce todo a una cuestión anecdótica. Por ejemplo: El artista chino no sé quién, ha conseguido apilar una montaña de monedas nunca vista… Al final reduces el arte, no a un lenguaje, sino a una broma, a una anécdota, a algo recurrente, y en definitiva, a puro espectáculo.

A.S.: ¿Hacia dónde se dirige Luis Demano?

Hacia mi casa, a echar la siesta.

Foto cabecera: © Carles Bové.

Artículos relacionados

Comentar

Debes ser registrado para dejar un comentario.

Wonderful Beirut – IVAM

LO + VISTO

Últimos artículos del autor




Nuestros autores