Jerry Lewis y el paso del tiempo - el Hype
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Placeres y berrinches

Jerry Lewis y el paso del tiempo

Jerry Lewis y el paso del tiempo

Una película menospreciada dirigida e interpretada por Jerry Lewis, El loco mundo de Jerry  (Smorgasbord, 1983), revisada treinta años después me parece una estimulante rareza llena de rabia social y con gags extraordinarios. El filme no ha cambiado, claro. El que ha cambiado he sido yo. BERRINCHE.  Vi El loco mundo de Jerry  (Smorgasbord, Jerry

Una película menospreciada dirigida e interpretada por Jerry Lewis, El loco mundo de Jerry  (Smorgasbord, 1983), revisada treinta años después me parece una estimulante rareza llena de rabia social y con gags extraordinarios. El filme no ha cambiado, claro. El que ha cambiado he sido yo.

BERRINCHE.  Vi El loco mundo de Jerry  (Smorgasbord, Jerry Lewis, 1983) cuando se estrenó en el Lys de Valencia. La película fue un gran fracaso crítico y comercial en todo el mundo. Jerry tenía entonces 57 años –que no aparentaba, nadie le echaría más de 45- y su carrera como actor y director había iniciado en esa época un rápido declive.

Recuerdo bien la ilusión con que asistí a la proyección de “lo último” de Jerry, al que admiraba como actor en las películas que le dirigió Frank Tashlin -especialmente Yo soy el padre y la madre (Rock-a-bye-baby, 1958),  Tú, Kimi y yo (The geisha boy, 1958) y Lío en los grandes almacenes (Who’s Minding the Store?, 1963)-  y como actor y director en El terror de las chicas (The Ladies Man, 1961) o El profesor chiflado (The Nutty Professor, 1963), entre otras comedias disparatadas, personales y pop y, a la vez, claramente influenciadas por el cartoon, una de las señas de identidad de su maestro Tashlin. Ya digo, me las prometía muy felices cuando me senté en la butaca. Dos horas después salí del cine frustrado. “Jerry no sabe ofrecernos ya una historia mínimamente hilvanada, la película es solo un cúmulo de ocurrencias… Como cineasta está acabado”, diagnostiqué.

PLACER. Treinta años después –hace unos días- puse en mi televisor el DVD de El loco mundo de Jerry, dirigida e interpretada por él y con guión suyo y de Bill Richmond. Ahora con quien me enfado es conmigo, retrospectivamente. Me enfado con el que fui en aquellos años ochenta.

En aquel tiempo había perdido buena parte de la ingenuidad intuitiva de mi cinefilia infantil, sustituyéndola por la petulancia erudita. El loco mundo de Jerry no es uno de los mejores títulos de Jerry Lewis. Pero es muy interesante por rara e insumisa. Les cuento el principio: el filme comienza con un plano secuencia de tres minutos en los que un personaje –del que solo vemos pies y piernas- intenta suicidarse con una soga, aunque tiene a su disposición la alternativa de bombas, veneno, un revólver, pastillas… Pronto descubrimos que se trata del patoso Jerry de siempre. Tan gafe que hasta el suicidio le sale mal. Quiere matarse y no puede.

La película, que narrativamente es una especie de collage desordenado, tiene gags extraordinarios y muy modernos que luego han sido copiados hasta la saciedad. En España desde luego por Martes y Trece, Cruz y Raya y José Mota. Pero sin la ferocidad social del loco y cascarrabias Jerry.

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