Filosofía, punk, nueva ola y bilis - el Hype
Share on Pinterest
Share with your friends










Enviar
1050×90 Banner top Demo
Buscar
728 x 90

Música

Filosofía, punk, nueva ola y bilis

  • En Música
  • 19 Febrero, 2015
  • 88 visitas
Filosofía, punk, nueva ola y bilis

Ornamento y Delito y Alborotador Gomasio encarnan este fin de semana, en Valencia y Albacete, dos formas distintas pero paralelas de asumir nuestro legado sonoro y emplearlo para viviseccionar nuestra agria realidad. Los primeros nos lo cuentan. El Espíritu Objetivo (Limbo Starr, 2014), el sexto álbum de Ornamento y Delito, ha estado presente en casi todas las

Ornamento y Delito y Alborotador Gomasio encarnan este fin de semana, en Valencia y Albacete, dos formas distintas pero paralelas de asumir nuestro legado sonoro y emplearlo para viviseccionar nuestra agria realidad. Los primeros nos lo cuentan.

El Espíritu Objetivo (Limbo Starr, 2014), el sexto álbum de Ornamento y Delito, ha estado presente en casi todas las listas de lo mejor de 2014 para los medios especializados. Este fin de semana recalan en Valencia (viernes en 16 Toneladas) y en Albacete (sábado en Pussy Wagon), junto a los también efervescentes Alborotador Gomasio (procedentes también de Madrid) y, en el caso de Valencia, los locales Motion.

Ellos, Ornamento y Delito, nos comentan que “siempre hace ilusión que se te reconozca el trabajo y te digan cosas bonitas, igual que cuando viene gente a los conciertos y se sabe las letras, y se entrega”. Y al mismo tiempo, asumen que el tema de su presencia en las listas quizá “no sea lo más importante pero sube la moral y te hace sentir cierta responsabilidad”. Su nombre, por cierto, proviene de un texto crítico del arquitecto Adolf Loos de principios del siglo pasado, impregnado de una particular filosofía.

El caso es que su fino estilete post punk, amolado con letras inteligentes y un sonido ambivalente, no les ha permitido aún introducir su nombre en esa eterna ruleta que exhiben la mayoría de grandes festivales de nuestro país, sujetos a la repetición de nombres. “No tengo muy claros los motivos, la verdad, pero lo cierto es que no nos suelen llamar, y lo que sí es cierto es que en la mayor parte de los festivales siempre suenan los mismos nombres: es algo realmente sorprendente, porque reproduce la lógica de la radiofórmula sin que existan en este terreno tres multinacionales que lo copan todo, como ocurre allí”, comentan.

En unas coordenadas similares, tan solo Triángulo de Amor Bizarro o León Benavente suelen gozar de presencia en esos carteles en los que comparten protagonismo con la legión del indie liofilizado y romo que todos conocemos. “Tal vez es el miedo de los programadores a apostar por grupos que les suenan menos, que temen que no vayan a llamar al público, porque cuando arriesgas mucho, el margen de beneficio es escaso y el peligro de darse la hostia muy grande, el negocio es el que decide y la diversidad de la oferta se ve siempre resentida”, argumentan. El resultado de todo ello es que “la situación de la cultura es muy miserable, está todo el mundo con el agua al cuello, se arriesga lo mínimo y, al final, el criterio artístico pierde peso, la cultura pierde calidad”.

Sus temas sintonizan con el lógico dispendio de bilis que unos tiempos tan socialmente complicados provocan en sectores importantes de nuestra población, aquí y ahora. Los creadores, la juventud malbaratada, la maltratada clase media o la esquiva proporción entre trabajo y una remuneración acorde. Con todo, no son de quienes piensan que haya que sermonear en exceso al personal. El escapismo no es negativo de por sí, aunque ellos prefieran ensartar la realidad de frente, con ironía y cierta mala leche. “No me fustigaría demasiado con esto, como hacen (Víctor) Lenore o El Pardo. Escapismo es Shakira y Bisbal, que es lo que sigue sonando y conociendo la mayor parte de la población”, reconocen, aunque lógicamente piensen que no todo esté perdido, porque “Los Planetas, por ejemplo, son un buen grupo; hacer y escuchar buena música hoy por hoy me parece ya todo un acto político y de dignidad”.

Afincados en Madrid desde hace años, pero provenientes en su mayoría de Vizcaya, la banda que capitanea Gari Gamarra asume que en su mirada sobre la realidad influye un filtro norteño, a través del cual se refleja su visión de la vida en la capital del Estado, a veces dura e inmisericorde: “Tal vez haya una mayor conexión entre lo bilbaíno y lo madrileño de lo que se suele pensar, pero veo el humor madrileño más complaciente, más risueño; el nuestro es más brutal”. Y para dar crédito a sus palabras, no le faltan ejemplos:  “Veo, por ejemplo, cierta cercanía entre las letras de Los Punsetes o Los Lagos de Hinault, dos grupos madrileños de pata negra, siempre en busca de imágenes ingeniosas, algo muy british. Lo nuestro es más fallero o buñuelesco, no sabes si te hace gracia, te da asco o miedo. Quizá es que en el fondo somos bastante de pueblo”.

Su relación con Madrid, esgrimen, “sigue siendo la del emigrante”, tal y como plasmaron en una de las mejores canciones del que fue su tercer álbum, Rompecabezas de moda y perfección moral (Limbo Starr, 2010).

El cartel se completa con los madrileños Alborotador Gomasio. Toda una rara avis en nuestra escena, por cuanto funden dos corrientes aparentemente irreconciliables: el pop más candoroso de la Movida de los 80 (Los Secretos especialmente: la punta de lanza de lo que sus detractores más enconados llamaban la facción “babosa” de la Movida) y el más aguerrido rock anglosajón de filiación indie de los años 90 (Superchunk, Mega City Four). Han sublimado esa simbiosis en el más que recomendable Los excesos de los niños (Limbo Starr, 2015), un segundo álbum recién editado más certero que su predecesor, repleto de canciones tan inapelables como esta.

La guinda la ponen, aunque solo sea en su cita de Valencia, los locales Motion, una nueva banda formada por Remi Carreres (Glamour, Comité Cisne, Jean Montag, Coleccionistas), en compañía de Raül Bonell (guitarra de tapping y electrónica) y Epi Neuraska (live cimena), en un proyecto en el que afirman unir las influencias del rock, la improvisación libre y el ambiente más experimental junto a la manipulación de imágenes en tiempo real. Sin duda, un buen remate a una cita triple que nadie debería perderse. Desde aquí les invitamos fervientemente a no hacerlo.

Artículos relacionados

Comentar

Debes ser registrado para dejar un comentario.

LO + VISTO

Últimos artículos del autor







Nuestros autores