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Pérdida de series

¿Estás dispuesto a seguir con “You’re the worst”? Deberías

¿Estás dispuesto a seguir con “You’re the worst”? Deberías

La comedia de FXX protagonizada por Chris Geere y Aya Cash toma tintes más oscuros en su trascendental (y genial) 2ª temporada. Los personajes de You’re the worst son directos. Maleducados y bordes, pero ante todo directos. De la misma forma en la que fascinaba el doctor House en House o fascina Chanel en Scream Queens, la

La comedia de FXX protagonizada por Chris Geere y Aya Cash toma tintes más oscuros en su trascendental (y genial) 2ª temporada.

Los personajes de You’re the worst son directos. Maleducados y bordes, pero ante todo directos. De la misma forma en la que fascinaba el doctor House en House o fascina Chanel en Scream Queens, la rotundidad con la que los personajes de You’re the worst se dirigen al resto del mundo engancha. Y es una capa tan repleta de insultos ingeniosos y disparates histéricos que es fácil quedarse sólo con eso, con la superficie.

You’re the worst, por si no lo saben, sigue la relación de los (auto)destructivos Jimmy (Chris Geere) y Gretchen (Aya Cash). Él es un escritor decepcionado con la respuesta comercial a su única novela; ella, una publicista que representa a un trío rapero y que pasa de todo. Tras 13 episodios de rebotes, gritos y pruebas de compatibilidad, lo que ha seguido este otoño es una segunda temporada —el décimo episodio se estrenó el miércoles— que ha probado tener muchas más sorpresas de las previstas.

Porque tenía sentido en la primera temporada de You’re the worst quedarse con el (omnipresente) carácter millenial en las relaciones de pareja. También con el maniático egocentrismo generacional —o la creída autosuficiencia derivada de él— que causa estragos en la estabilidad de los jóvenes que rondan la treintena. Pero la segunda temporada nos ha desvelado un secreto que promete ahondar en terrenos bastante más oscuros —y relevantes.

You’re the worst

No me malinterpreten. You’re the worst ya era una serie excepcional con lo que ofrecía en su primera temporada. Su gestión del humor negro, del timing de su mitología (ese ya mítico Sunday, Funday!) o de los altibajos de sus personajes estaba muy bien calibrada. Y además fue un tramo que supo cuadrar muy bien el proceso que agrietaba las murallas emocionales de los cínicos Gretchen y Jimmy.

Primero, porque ahí estaba el compañero de piso de Jimmy, Edgar (Desmin Borges), para regar de optimismo y utopía romántica al resto de contendientes; algo bastante sarcástico teniendo en cuenta que Edgar es un veterano todavía en proceso de recuperarse de su trastorno de estrés postraumático (PTSD).

Y segundo, porque You’re the worst también tenía cargada otra bala que, eso sí, ha disparado con más certeza este año: Lindsay (Kether Donohue), la mejor amiga de Gretchen, representa a aquellos que deciden aceptar las convenciones clásicas del matrimonio temprano y la hipoteca en el suburb.

Entre los cuatro protagonistas, You’re the worst se permitió lidiar con varias superficies y espejos, pero lo trascendente ha caído como una losa hace apenas unas semanas. Gretchen, que durante tantos capítulos había demostrado una rotunda intolerancia hacia el resto de humanos, sufre un trastorno depresivo.

You’re the worst

Y claro, en una serie que ya cuenta con un exsoldado con PTSD, las pistas han desvelado un escenario que hasta ahora era en absoluto palpable: You’re the worst es incluso más oscura de lo que parecía. No por ello la serie está ahora obsesionada con el drama que ha presentado, o acaso cansada del tono salvaje de su comedia, sino que aprovecha toda la intensidad psicológica que había ido repartiendo en pequeñas píldoras hasta ese momento, para cambiar el paradigma que la definía y se ha puesto a contar una historia bastante importante en el tejido social norteamericano.

Porque sí. Las enfermedades mentales existen. Period.

El hecho de haber ignorado la posibilidad de que Gretchen sufría una hace que sus problemas ganen más importancia. El suyo es un personaje en el que los espectadores ya habían invertido mucho. Ahora, ¿habían invertido lo suficiente como para aguantar hasta el final junto a ella? La misma pregunta se hace Jimmy. Y lo dispuesto que esté él a lidiar con los problemas de Gretchen —algo que ya sucedía en la primera temporada, desde un punto de vista más superficial (y millenial)— puede que esté directamente relacionado con lo que los seguidores vayan a hacer con la serie.

Déjenme decirles algo. Gretchen no se merece a alguien que sólo esté dispuesto a tratar con la superficie de su personaje. Apuéstenlo todo al rojo o pírense de este velatorio, porque aquí sólo hay sitio para los mayores.

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