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20 años de FRA: cómo sobrevivir dos décadas y no morir en el intento

  • En Música
  • 28 agosto, 2014
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20 años de FRA: cómo sobrevivir dos décadas y no morir en el intento

El Festival Rock de Alaquàs celebra este sábado su edición número 20 recuperando la cuota internacional con los noruegos Kakkmaddafakka, en un cartel que también capitalizan The Parrots, Gatomidi y Gimnástica. Veinte años no se cumplen todos los días. Y menos sobreviviendo en un hábitat ciertamente hostil: el de los festivales municipales de perfil bajo,

El Festival Rock de Alaquàs celebra este sábado su edición número 20 recuperando la cuota internacional con los noruegos Kakkmaddafakka, en un cartel que también capitalizan The Parrots, Gatomidi y Gimnástica.

Veinte años no se cumplen todos los días. Y menos sobreviviendo en un hábitat ciertamente hostil: el de los festivales municipales de perfil bajo, cuya subsistencia reside fundamentalmente en un erario público que en el último lustro no ha hecho más que sufrir recortes en sus asignaciones culturales. Por eso es una estupenda noticia que el FRA haya logrado, aunque sea a muy duras penas, alcanzar las dos décadas de existencia instalado en esa posición que le acredita como significado broche a nuestra temporada de festivales. O, dada su proximidad al mes de septiembre, como pistoletazo de salida a la temporada regular de conciertos. Según se mire.

El festival que impulsó Jorge Alarte desde su puesto en la concejalía de juventud de Alaquàs en 1995, con el coetáneo FIB como evidente modelo estético y demostrando que era posible elaborar una programación musical gratuita y de calidad, muy alejada de la ramplona oferta de las fiestas patronales al uso (Lagartija Nick, El Regalo de Silvia o Doctor Divago fueron algunos de sus participantes), atisba la efeméride con la bienvenida recuperación de la que fue una de las señas de identidad de sus años de máximo esplendor: la presencia de (al menos) una banda foránea.

Es algo que no ocurría desde 2009, cuando los norteamericanos Black Lips descargaron su potente garage rock en el Parc de la Sequieta. Y aunque queden todavía lejos los tiempos en los que el festival se desdoblaba en un par de jornadas merced a una programación de campanillas (el pico de calidad alcanzado en 2007, con The Charlatans, The Sounds, The Rakes, Mercury Rev, Heavy Trash y Maxïmo Park en su cartel), la inclusión de los noruegos Kakkmaddafakka viene a resolver esa carencia.

La presencia del octeto de Bergen no supone precisamente una exclusiva: pasaron por la sala Noise en noviembre del año pasado y repitieron la jugada en abril de este año en Wah Wah, también en Valencia. Pero su efectivo combinado de pop, disco music, hip hop y house puede amoldarse como un guante al talante lúdico, festivo y bailable de la cita este año, pese a que sus canciones sean tan disfrutables en primera instancia como fácilmente desechables en el largo plazo.

El cartel se completa con tres bandas estatales de prestaciones divergentes. En primer lugar, con el correoso garage rock de los madrileños The Parrots, quienes ya dieron una buena muestra de su aguerrido y solvente buen hacer en la pasada edición del FIB, en la que descollaron en una de las actuaciones más sólidas del pelotón nacional. En segundo lugar, con los manchegos (aún afincados en Valencia) Gatomidi, quienes hicieron patente la progresión de su propuesta, de filo post punk, en su segundo álbum, Enclosed Spaces  (2013). Su última entrega es una meritoria (por acercarla a su terreno sin caer en el tópico) versión de “I’m Waiting For The Man”, el clásico de The Velvet Underground. Y en tercer lugar, los alicantinos Gimnástica, que tendrán que defender sobre el escenario las similitudes que el prosaísmo promocional ha esbozado con The Strokes, Phoenix o Arctic Monkeys.

La noche la cierran a los platos Los Átomos DJs (la troupe de Redacción Atómica), poniendo el colofón bailable a una noche con motivos para la celebración.

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